martes, 9 de marzo de 2010

Mariquitas…

Roy Ashburn

 

Desayuno hoy con la noticia de que un senador republicano estadounidense, ha admitido públicamente su condición de homosexual. La cosa no parece más rara hoy en día que el que una persona tenga que reconocer sus preferencias sexuales. Lo triste del asunto, el meollo, es que Roy Ashburn –que así se llama el valiente- ha tenido a bien durante los últimos años ser un conocido represor homófobo en la cámara alta estadounidense.

Eso sí, como hombre de bien, que para algo es estadounidense y encima político (republicano, of course), ahora ha “decidido” que lo mejor es soplar a los cuatro vientos su homosexualidad. Ah, pues qué bien. Resulta que lo haces justo una semana después de que te arreste la policía al salir de un bar de ambiente homosexual. O sea, primero lo digo yo antes de que salga en los medios y aquí no pasa nada. Yo tan sólo he tenido una cortina de humo con mi ex.mujer y mis ¡cuatro! hijos, por supuesto, de mentir, mentir bien…

Esto que puede parecer extraño desgraciadamente es algo habitual hoy en día. Hace años los homosexuales debido a las represiones que se tomaban la sociedad y precisamente los políticos de turno contra ellos, tenían que “integrarse” en la sociedad al uso, es decir, casarse y encima tener hijos. Desgraciadamente con el paso del tiempo las cosas no son tan diferentes. Hoy en día puedes reconocer que eres homosexual, pero casi mejor si trabajas en una empresa del textil, poniendo copas o empleos por el estilo, pero de política olvídate, como mucho puedes llegar a ser un Zerolo o un Iceta del partido, que estás ahí para rellenar un cupo (hoy todo se mide por cupos: mujeres, gais…) de la sociedad y asegurarse así el partido un puñado de votos más. Ni más ni menos.

Más de uno se asombraría de ver como muchos de los políticos más destacados españoles, que están o han estado, se han pasado toda la vida en el armario, por el simple hecho de que ellos reconocen que hoy en día es una losa muy pesada su condición sexual en el ámbito político por lo cual prefieren hacerse los locos, que no las locas, y mentir a sus electores. Porque no deja de ser una mentira. Habría que ver como muchos votantes de la derecha dejarían de votar a su partido por la condición sexual de alguno de sus dirigentes.

Personalmente no me importan las tendencias de nadie. Pero creo que como políticos hacen un flaco favor a la sociedad al fallar en uno de los puntos más importantes que se le pueden pedir a un político: transparencia. Pero eso es lo de menos cuando día si y día también los políticos aparecen en televisión por sus mentiras. ¡Lo que faltaba, que ahora salieran por mariquitas! Si total una mentira más…

 

Vía: Publico.es

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